miércoles, 10 de agosto de 2011

"Hacer animación es como velar a un enfermo desde la cabecera"

Por María Celeste Vargas Martínez y Daniel Lara Sánchez (Los Anima-Dos)

Segunda y última parte



Anima-Dos: Una de las razones del poco desarrollo de la animación en México sería la falta de trabajo en equipo, pero en cuanto a la técnica, ¿cuál sería el problema, la falla?

Fernando: Me ha tocado ir a estudios donde mueven lo justo y necesario que se tenga que mover. Si va a hablar el personaje sólo mueve la boca y ya, si va a señalar, nada más mueve el brazo, o sea, hacen nada más lo que se llama animación limitada, que eso es muy común para televisión. Si tú ves por ejemplo a “Los Picapiedra”, aunque ya quisieran estos señores animar así, yo tuve la fortuna de conocer sobre todo a Joseph Barbera… haz de cuenta, aquí tenemos los diálogos de Pedro Picapiedra en un close-up, y hay 16 posiciones de su boca o de su cara y las vas repitiendo durante toda la serie, pero es una serie de televisión…

Anima-Dos: Y a final de cuentas, en esos tiempos, esa era una característica de la animación en televisión…

Fernando: Y el caminadito siempre era el mismo, pero ésa era una serie de televisión. En un largometraje no, en un largometraje hay algo muy importante que en Estados Unidos le llaman los key animators, que son los animadores clave. Yo tengo 5 o 6 animadores clave que son los fregones, debajo de ellos están los animadores B, que también son animadores pero ya no tienen la calidad de los otros y luego vienen asistentes e intercaladores. A cada animador clave le doy un personaje y durante toda la película sólo hace a ese personaje. Hubo un animador que es Moisés Velasco que nada más hizo la figura femenina en “Los Tres Reyes Magos”: hizo a la Virgen María, a las esposas de los Reyes y a la Sirena… Él sólo hizo figuras femeninas. Hubo otros que nada más hicieron a los animales. Otros dos animadores nada más hacían a Murcio y otros sólo hicieron a los reyes. Y uno en especial, el pibe Baña, que sólo hacía al demonio. Por eso todos los personajes tienen un movimiento individual y único para que no salten. Tienes que especializar: “éste es un fregón haciendo a los animales, éste es un fregón animando niños, éste para la figura femenina, éste para los villanos…”.

Anima-Dos: Parte del problema de la calidad de la animación en México, ¿tiene que ver entonces con una actitud de ahorrar tiempo y dinero?

Fernando: Sí, todo quieren que se haga rápido y que les cueste poco. Ése es el problema. Una de las características de un director de dibujo animado es precisamente saber qué animador te va a trabajar mejor determinada escena o determinado personaje. Pero si yo no conozco a mis animadores porque mis animadores están en Taiwán; si mi animador principal hace una escena mal y está en Argentina…

Anima-Dos: Ya hablamos de la calidad de la animación, de los problemas de unión, ¿y en cuanto a las historias que se animan en la actualidad, qué nos puede decir?

Fernando: Efectivamente, la base de cualquier película es la historia y muy en especial para las películas de animación. Cuando nosotros hicimos “Los Reyes Magos”, que me mandó llamar el señor Rodolfo Echeverría, que en paz descanse, me dijo: “Tengo un muy buen argumento de una gran escritora mexicana, Rosario Castellanos, que yo no lo he querido hacer en cine porque creo que se debe de hacer en animación”, por eso me mandaron llamar cuando supieron que yo hacía animación y vieron mis trabajos y decidieron dármelo a mí. Para esto, él checó con Disney si efectivamente yo había estado allá y habló por teléfono con Dan MacManus y qué bueno porque el señor quería checar dónde había yo aprendido. Entonces me dijo: “Tengo un argumentista que es el señor Adolfo Torres Portillo a quien le voy a dar el argumento para que haga el guión”. Al poco tiempo llegan con el guión, me lo dan, lo leo y hablo con Max Vega Tato que era el director de CONACINE, no podía tampoco hablar con Rodolfo pero sí con Max que era la cabeza y le dije que era un buen guión para actores, pero no para dibujo animado. “¿Por qué, cuál es la diferencia?”, entonces me senté con él y le expliqué, me dio la razón y me pidió decirle a Adolfo que lo arreglara. “Oiga, pero me da pena con él, es un figurón, un guionista muy famoso y cómo voy a ir yo, un escuincle baboso a decirle que está mal su guión, por eso vengo por usted”; pero lo mandó llamar, “a ver, Fernando, explícale al señor”, y ya le expliqué y se me quedó viendo como diciendo: “Escuinclito tonto”, “ah, sí, ya entendí”. Hizo un segundo guión, tampoco sirvió. Hizo 7 hasta que les dije: “Éste sí funciona” y cuando hice el storyboard todavía le cambié un chorro de cosas. Adolfo y yo hicimos una gran amistad, me entendió y me dijo: “Fer, qué razón tenías, no sabía yo de qué estaba hablando y te agradezco que me hayas enseñado esto”. Me di cuenta de que no es nada más tener un buen guionista, sino un guionista que entienda qué es el dibujo animado. El dibujo animado tiene una serie de características muy claras. Tú cuando vas a ver una película de animación esperas encontrar algo diferente de una película de actores. El señor Disney decía, perdón que lo cite tanto pero creo que es por algo, me tocó estar en muchas pláticas que dio y le aprendí mucho, él decía: “Si vas a hacer una película de animación que la puedes hacer con actores, no pierdas tu tiempo ni tu dinero y hazla con actores”. El dibujo animado tiene ciertas características de fantasía que no tienen las películas en acción viva. Esa película que hicieron cuando empezaba la animación por computadora, que se llamaba fantasía no sé qué…

Anima-Dos: Final Fantasy…

Fernando: Ésa. Yo la vi y no tenía nada característico de la animación, la hubieran hecho con actores y punto. Es algo que creo que no se ha acabado de entender completamente. No porque hagamos caricaturas ya es algo ideal para el dibujo animado, no, sino el hecho de que tenga ciertos elementos de fantasía. Yo puedo hacer una película donde los personajes dibujados sean muy reales, pero que tenga una serie de elementos de fantasía que le voy a poner para agradar al público que no va a ver esos elementos en una película de acción viva.

Anima-Dos: ¿Y eso lo ha logrado la animación mexicana?

Fernando: La mayoría de las que yo he visto, no. En primer lugar, les falla la consistencia de la historia. Que haya una historia interesante. Luego que esa historia tenga esos elementos de fantasía que me van a agradar a mí como público y eso me va a llevar a volverla a ver. Yo no lo he visto, desgraciadamente, en las películas mexicanas actuales. Cuando sacaron ésta de “Magos y Gigantes” yo dije “pues voy a verla”, es la primera que se hacía en… aunque la anunciaron como la primera… es de risa loca: hubo cuatro antes nada más. Yo pensé que iba a tener algo de ese elemento, luego hicieron “Imaginum” y estuvo peor, luego hicieron “El agente 00P2”, bueno ya, por favor… (ríe).

Anima-Dos: ¿Cómo ha visto usted la evolución que ha tenido la animación en México? En otros países ha sido una evolución muy rica porque se ha empezado de nada y se ha hecho una industria. Después de “Los Tres Reyes Magos”, se hacen otros largometrajes y luego hay un silencio enorme hasta la actualidad.

Fernando: Es muy triste. Lo que pasa es que mi situación es muy difícil porque yo hice la primera, pero ya desde el punto de vista crítico y real, les doy mi palabra que si yo hubiera visto una película que superara la calidad de “Los Tres Reyes Magos”, lo hubiera yo aceptado y por una sencilla razón: la competencia es buenísima, es un elemento sensacional porque te obliga a superarte y en México no hay competencia porque cada vez ha ido peor y desgraciadamente lo vemos. Ánima Estudios produce “Magos y Gigantes”, “Imaginum” que es peor y luego siguen con una serie de películas que van peor, peor y peor. Van para abajo como largometrajes. Ricardo Arnáiz hace un trabajo regular en “La leyenda de la Nahuala” y malo en “Nikté”. Entonces, vamos para abajo. El señor Benito Fernández hace una película que se llama “Sabel” y que nadie la quiere distribuir.

Anima-Dos: ¿A qué cree que se deba ese retroceso?

Fernando: No lo entiendo. No te puedo dar una razón lógica a qué se debe, porque yo creo que una de las cosas que cualquier artista busca es la superación de su propia obra. Yo creo que lo que sucede es que no hay en los productores que realizan esto el verdadero sentido del arte. Uno de los problemas principales que yo veo es que el director y productor de las películas no son dibujantes… no saben de animación, no conocen el arte de la animación. Un día platicando con alguien le dije: “Oye, a un animador hay que pagarle bien, un animador lleva a cabo un trabajo muy difícil”, “¿pues cuánto le piensas pagar a un animador?”, “pues ya muy chafa, 20 mil pesos al mes”, “¿estás como loco? ¡Un gerente de banco no gana eso!”. Yo dije: “Perdón, ¿cuántos gerentes de banco hay en México? Hay miles, mano, ¿cuántos animadores hay en México?”. No le dan el valor al dibujante ni al creativo porque no lo tienen ellos. ¿Cómo le voy a dar un valor artístico a mi película si yo no soy un artista? Vamos a ver: los grandes realizadores de animación… Miyazaki, Disney, Max Flesicher, Walter Lantz, Hanna y Barbera eran dibujantes, eran animadores… eran artistas.

Anima-Dos: ¿Y qué opina de que este tipo de gente, que en realidad no sabe o no está metida en la animación se ponga a hacerla o sean los que dirigen las empresas o los estudios o las películas de animación y sean los que estén guiando a la animación?

Fernando: Bueno, en primer lugar, no están guiando a la animación, están haciendo una pésima animación. Guiar a la animación es otra cosa: es darle un camino, una ascensión, es enseñar a los animadores. Pero cómo vas a enseñar a los animadores si tú no eres animador. ¿Por qué en el estudio de Anim-Art han salido tantos y tantos animadores? Porque la cabeza de Anim-Art, un tal Fernando Ruiz, es animador, es dibujante y aprendió con Disney y estudió la carrera de Director de cine. Entonces, ¿qué opino de estos señores? Que se dediquen a vender perros en la Merced. Ésa es mi opinión. Que dejen de hacer cine, porque el cine es un arte de nuestra época, es un arte maravilloso y el dibujo animado con mayor razón. Si son muy buenos negociantes, que pongan una tiendita, que se pongan a vender terrenos o que se pongan a vender coches, pero que no hagan cine, por favor. Que no hagan animación porque no saben realmente lo que es el arte del dibujo animado. El dibujo animado se trae en la sangre, se trae adentro, lo amas, es parte tuyo. Cuando yo tenía 8 años decidí hacer dibujo animado, ahorita voy a cumplir en diciembre 70 años y sigo haciendo animación y hay veces en que me he estado muriendo de hambre, pero seguiré haciendo dibujo animado porque es mi vida, porque lo amo, porque es parte de mi existencia.

Anima-Dos: Entonces, ¿cree usted que en verdad haya una industria animada en México?

Fernando: Por supuesto que no. No la veo. Hace años la había: estaba el estudio de Thompkins, estaban los estudios de Gamma, hicieron Los Supersabios… la había. Ahorita no la hay, perdónenme. No existe.

Anima-Dos: Y para aquellos que dicen que hay una industria de la animación que está creciendo, que hay un boom de la animación, que van a llevar a la animación mexicana a nivel internacional, ¿qué les diría?

Fernando: (Suspira) Que ojalá que algún día esta gente piense realmente cómo debe ser la industria de la animación. La animación que están haciendo ahorita a mí me daría vergüenza que la sacaran del país. Me muero de pena. Porque además ellos están logrando algo: nos han fregado a los que de veras hacemos animación. Porque una de las cosas que dijeron en FIDECINE es que la animación 2D ha sido un fracaso. A ellos les debemos esto. A ellos les debemos lo que nos está costando a los que realmente queremos hacer y continuar haciendo animación.

Anima-Dos: ¿Cómo se siente al tener que enfrentarse a esta gente que no sabe animación pero que está al frente de los estudios construyendo la supuesta industria animada y está manipulando a las instituciones que son las que les dan dinero?

Fernando: Pues me da mucho coraje. Siento mucho coraje porque están desprestigiando la animación. México es un país en el que somos tradicionalmente artesanos. Nuestra historia artesanal es de siglos atrás. A mí lo que menos me ha costado es conseguir dibujantes. En México hay un talento para todas las cosas artísticas y ahí está la prueba: Hemos tenido grandes artistas, grandes pintores, grandes historietistas, hemos tenido todo esto. Entonces me da coraje que esta gente que no sabe, no entiende el arte de la animación ahora me estén hablando de que están impulsando a la animación mexicana. Me da risa y le pido a Dios que estos señores desaparezcan y llegue gente que en verdad sepa, conozca y valore el trabajo de la animación.

Anima-Dos: ¿Y qué le diría usted a las instituciones que son los encargados de dar el dinero, después de que están apoyando a estas producciones que no han tenido buenos resultados en taquilla y dejan de lado cosas que probablemente valgan más la pena?

Fernando: Esta reflexión que tú estás dando es muy importante. Me acaba de pasar. ¿Qué le diría yo a FIDECINE? Señores: abran los ojos, valoren realmente en dónde está la calidad. Las empresas mexicanas que han apoyado en base al artículo 226 por medio de EFICINE a las películas de animación, como fue Televisa, como fue Carlos Slim, como fueron bancos, que realmente abran los ojos y que se den cuenta de lo que vale y de lo que no vale. Yo tuve una experiencia a principios de este año de la CANACINE que me han apoyado mucho, ellos sí me han apoyado. Me han orientado, me recomendaron mucho con una casa distribuidora, no recuerdo mucho el nombre pero ustedes van a saber de quién se trata. Me dijeron: “Lleva tu proyecto de Balam, te vamos a apoyar nosotros. Ve a ver a Fulana, una señora muy amable, llévales tu proyecto, te van a apoyar”. Llegué a esta empresa a ver a esta señora, y llevo todo el proyecto de Balam: dibujos, el demo de animación, el guión. Me escuchó con toda paciencia. “Señor Ruiz: Su proyecto está muy bonito, realmente tiene una alta calidad, pero sabe qué, si yo llevo ahorita este proyecto con mi jefe y nada más le digo que es dibujo animado me saca a patadas de su oficina y me corre de la empresa.” ¿Sabes por qué? Porque ellos fueron los distribuidores de “Héroes Verdaderos”. “Gastamos, señor Ruiz, una cantidad de dinero como no tiene usted idea. Todavía, poco antes de acabar la película, nos pidieron más dinero y se los dimos y nunca nos dejaron ver la película, porque nos decía el señor Kuri: No, no, no la película va a ser un hitazo, pero quiero que la vean hasta el final, a ustedes se las voy a enseñar hasta que esté totalmente terminada”. Y sí fue un hitazo, un hitazo en los bajos que les dieron a estos pobres porque perdieron hasta… Entonces, me dice esta señora: “Su proyecto está muy bueno, pero no puedo presentarlo”. ¡Fíjate el daño que nos están haciendo! ¡Fíjate el daño! Imagínate los distribuidores de “Brijes”, de “Nikté”, cuando yo llegue y diga: “Tengo una película en dibujos animados”. Mínimo me echan una trompetilla. Éste es el daño que nos están haciendo estas gentes. No solamente no están impulsando la animación, le están dando en la madre. Por favor, seamos claros. El señor Ricardo Arnaiz acaba de dar una plática en Puebla y dijo: “Me estoy yendo a Hollywood porque estoy viendo unos escritores para me hagan un guión para hacer una película mexicana”. Fíjate, decirle a los gringos que le hagan un buen guión para una buena película mexicana. Perdón, creo que estamos mal. Creo que andamos muy mal. Ahora bien, el problema efectivamente son las historias, creo que otros de los errores muy grandes que han cometido estos señores, como el señor de “Héroes Verdaderos”, como el señor Raymundo Juárez, ellos creen que: “Aquí está mi historia, mira qué fregona”. Cuando nunca en mi vida he estudiado cine ni sé lo que es el ritmo cinematográfico. En lugar de buscar el apoyo de un buen guionista, de un guionista que sepa trabajar esto.

Anima-Dos: Pero, ¿hay guionistas para animación en México?

Fernando: Te digo una cosa: no lo sé porque yo nunca los he buscado. Al único que busqué fue a Adolfo Torres Portillo y de ahí en fuera yo he hecho todos mis guiones. Es más, el guión de “Los Reyes Magos” yo lo acabé arreglando todo. Y el de “Oliver Twist” yo lo hice, el de la Virgen de Guadalupe yo lo hice, el guión de “La Señal” me dieron, bueno, una cosa es el argumento y otra cosa es el guión. De la Virgen de Guadalupe, la historia ya estaba, no la hice yo, yo escribí el guión. De “La Señal”, un señor como Felipe Garrido me hizo la historia, pero el guión lo hice yo, no lo hizo él.

Anima-Dos: ¿A qué se deberá, independiente de que sabemos que no hay guionistas en la animación, que la gente encargada de dirigir los estudios no sabe, ya no vamos a decir crear, sino elegir buenas historias ya existentes?

Fernando: Ése es el problema, ellos creen que como yo soy el director del estudio, escogen todo: “¡Ah, este guión va!”. No tienes ni idea señor, perdóname. Busca a alguien, asesórate con alguien que tenga un poquito de noción de cine. Hay buenos guionistas, y a lo mejor un guionista te dice: “¡Oye, este funciona!”… ¡por favor! Yo nunca he necesitado de un guionista, pero si te pones a buscar a lo mejor encuentras a alguien, ¡pero búscalo! No te sientas el Rey de mundo, ni te sientas el rey orquesta, no sientas que tú: yo dirijo, yo hago todo y yo fusiono todo. Cuando yo estuve en Puebla estuve platicando con un muchacho que trabajó con Ricardo Arnaiz, cuando él comenzó a hacer “Nikté” empezó a hacer los diseños que eran idénticos a “La Nahuala” y este muchacho le dijo: “Oye Ricardo, vamos a cambiarlos, ¿no?”. Y él dijo: “No, no, no, yo quiero que todo el mundo conozca mi estilo”. Disney tiene su propio estilo, sí, pero no repites tus personajes. Una cosa es el estilo y otra cosa es que repitas tu mismo personaje con otro traje. Entonces, dentro de tu estilo cada personaje se diseña, es lo que decía que el diseño de los personajes es muy importante, pero si yo me siento el rey del mundo: “Ah, no, mi personaje es éste, no le pregunto a nadie y me vale gorro la opinión de todos”.

Anima-Dos: Lo que hemos visto, por ejemplo en Estados Unidos, es que se da mucho que quienes están encargados de crear historias o hacer guiones en realidad son escritores que tienen conocimientos de cine. En México no se da así, ni en el cine de acción viva ni en el cine de animación y desgraciadamente el director o el productor de la película es el que cree que debe hacer el guión.

Fernando: Ése es el problema fundamental: ellos creen que son el ombligo del mundo y pueden hacer todo y no es cierto. Yo tengo por costumbre hacer una cosa que aprendí con Disney y no me da pena decirlo: cuando se termina el storyboard, yo reúno a mis animadores clave y se los enseño para pedir opiniones: “Oye Fer, yo creo que esto cámbialo”. Escuchas varias opiniones y no todos tienen razón, algunas cosas son muy buenas y otras no, pero escuchas opiniones. Lo hace Pixar. Oye, en aquellos maravillosos estudios de Halas & Batchelor, allá en Inglaterra, había reuniones de storyboard, lo analizaban, lo estudiaban a fondo. Yo tengo dibujantes que son creativos, ¡que me aporten! En “Los Reyes Magos” pasó una cosa muy curiosa: había un personaje que no existía en los guiones, Murcio, y cuando empezamos a hacer el storyboard a los dibujantes se les empezó a ocurrir, “oye, y por qué no metemos a este diablito”… y vean la importancia que tomó ese diablito. Una vez que Rodolfo Echeverría empezó a ver las pruebas me dijo: “Oye, ¿por qué no le cambiamos el título y le ponemos ‘Murcio y Los Reyes?” (ríe).

Anima-Dos: Ése es el trabajo en equipo. Además, las empresas en otros países no cuentan con un solo guionista para un largometraje, tienen más para estructurar una historia.

Fernando: En el dibujo animado hay algo muy interesante: yo hago el guión, pero repito, el guión es una guía, donde realmente le damos la forma a la historia es en el storyboard, ahí es donde pido la ayuda de muchos dibujantes, de muchos creativos, ahí es donde se enriquece. Y desgraciadamente, yo me he dado cuenta que aquí en México el storyboard lo hacen y ahí quedó y nadie pregunta, a nadie se los enseñan: no hay un trabajo de historia. El storyboard es un borrador de la historia, es un concepto de la historia.

Anima-Dos: Pero es imposible llegar a un buen storyboard cuando tienes una mala historia. Si desde el principio la historia está mal, el guión va a estar mal y el storyboard va a estar igual…

Fernando: ¿Ven por qué insisto en que es como velar un enfermo desde la cabecera? Todo tiene un proceso tan especial, tan curioso, que hay que manejarlo así…

Anima-Dos: Y volviendo las instituciones, ¿cree usted que de verdad están apoyando de la manera correcta a la animación mexicana?

Fernando: No, porque en primer lugar deberían existir dentro de IMCINE o si ya lo quieres llamar FIDECINE, gente que tenga el conocimiento de la técnica y del proceso de la animación: nadie lo conoce, nadie lo sabe. Cuando yo presenté la primera ocasión el proyecto, les dije: “Aquí van escenas del proceso del storyboard…”. ¿Sabes qué me dijo Víctor Ugalde?: “A ver, ¿y cómo es el storyboard?” ¡No tienen ni idea! No hay un conocimiento correcto de lo que es la animación. Las cosas las aprueban porque esa se ve mejorcita o más padre, o sea, no hay un análisis verdadero del trabajo ni del productor ni del director ni de la historia ni de nada. La apruebo o desapruebo porque me da la gana. No hago un estudio, no hago un análisis, entonces no hay un estudio de la manera correcta.

Anima-Dos: ¿Será que por eso se sigue viendo a la animación mexicana como un arte menor?

Fernando: Posiblemente…

Anima-Dos: Y como un negocio nada más pero sin la parte artística…

Fernando: Efectivamente. Yo creo que eso es muy cierto, es triste pero es cierto: “Miren, vamos a autorizar algunas películas de animación porque hay que hacerlo y punto, no porque me interese o no porque tenga realmente un valor”. Ésa es una realidad: no saben valorar lo que es la animación. En una ocasión en FIDECINE cuando estaba Danuta me dijo: “No Fer es que mira, tienes que ver cosas modernas, ahí está ‘Avatar’…”. “Danuta, ‘Avatar’ no es una película de animación, es una película de actores con efectos especiales”. “Ah, ¿qué no es animación?”. ¿Qué haces cuando alguien te dice eso? Yo no me estoy adornando ni nada, pero no he encontrado que haya una calidad comparable a lo que hemos hecho. Ustedes saben la historia de mi participación en “Los 10 Derechos del Niño”. Yo participé junto con diez estudios de animación a nivel mundial, entre ellos Halas & Batchelor y los grandes animadores rusos de ese momento, y en el festival de Cannes calificaron los mejores cortos, en ese orden: México, Rusia y Canadá. No es posible que ahorita se vaya para atrás, que se hagan las cosas al nivel tan pésimo, no digo malo, pésimo en que se están haciendo. No estoy criticando a los productores actuales por estar haciendo animación. No. Estoy pidiendo, con todo respeto, con todo cariño y afecto porque sé la dificultad que es hacer un dibujo animado, que lo hagan bien, que lo hagan a conciencia, que lo hagan en México, que apoyen a los mexicanos, y que se rodeen de gente de calidad y de valor artístico porque se pueden hacer cosas muy bellas en México. Cuando yo estuve en Disney, ellos comentaban mucho: “Ustedes los latinos tienen una intuición que nosotros no tenemos.” Los gringos son muy buenos pero muy técnicos, pero decían que los latinos, porque había muchos latinos en el estudio Disney, todavía tengo amistad con Rubén Procopio, artista argentino que trabajó allá muchos años, y decían: “Es que los latinos tienen una intuición que ya la traen, que no hay que enseñárselas porque ya la tienen por naturaleza.” Aquí sobra esa calidad, ese talento. Que estos señores, repito con todo respeto, con todo afecto, les digo: Hagan las cosas bien, apoyen a los mexicanos, apóyense en los buenos valores. Y al gobierno o al IMCINE o como lo quieras llamar: Analicen las cosas a fondo, no hagan las cosas tan a la mexicana, al ahí se va. A las empresas que apoyan al cine nacional: vean que se haga buen cine. En México hemos tenido un cine maravilloso hace años, hay que recuperarlo, con historias actuales pero hay que recuperar esta calidad. México por tradición tiene una gran calidad cinematográfica: la estamos perdiendo y peor en el caso del dibujo animado.

Anima-Dos: ¿Usted nunca supo del proyecto de ProMéxico?

Fernando: Ésa es mi gran incógnita. Me mandaron llamar los de ProMéxico, me recibieron de maravilla, me atendieron, era una sala de juntas como con diez personas y yo platicándoles de todo esto. Les hablé del proyecto de “Balam”. “¿Ya lo metió a FIDECINE?”. “Sí”. “Lástima, porque nosotros no apoyamos películas que apoye FIDECINE”. “Ah, pero tengo otros proyectos” ¡No ha pasado nada! Ya les llevé mis proyectos. Luego me mandaron llamar que porque van a hacer una ciudad creativa. “Es que no sabemos todavía si en Guadalajara, en Monterrey, en Baja California…”. Pues sí, qué padre, qué buena onda, ojalá… “¿A usted le interesaría?”. “Pues sí”. Esto fue a finales del año pasado cuando me mandaron llamar, volví a ir a ProMéxico porque tengo mi proyecto de los cuentos de Oscar Wilde que es para hacerse en video y me puse a ver si lo del artículo 227 también aplica para apoyar películas en video y me dijeron que no. Entonces lo llevé a ProMéxico y les dije: “Este proyecto es muy interesante, se trata de rescatar obras de la literatura universal y llevárselas a los niños, la idea fundamental es fomentar en los niños la lectura”. La idea que nosotros tenemos es que se venda la película en DVD pero junto un libro con la historia original tal como fue escrita y que tenga ilustraciones de la película para que el niño sitúe la película y lo que hace el tío Nando, que es el duende de los libros, es promover la lectura en los niños y motivarlos a que dejen por un rato los jueguitos de la computadora y que lean porque los libros tienen valores maravillosos. Hay una frase que el duende les dice a los niños: “¿Ustedes saben para qué sirven los libros? Para volar, con los libros vamos a volar a lugares maravillosos” y él va volando sobre un libro. Les enseñé este proyecto a ProMéxico y uno de ellos me dijo: “Vaya usted a la SEP, ahí hay un programa para motivar a los niños a leer, lléveles este proyecto.” Ya me moví en la SEP y es la hora que no me reciben todavía.

Anima-Dos: Para terminar, ¿podemos entonces decir que sus proyectos en curso son “Balam” y los cuentos de Oscar Wilde?

Fernando: Sí. “Balam”, que es largometraje para cine con una duración aproximada de una hora 18 minutos porque las películas para niños no deben ser muy largas. Es preferible que el niño salga con ganas de ver más a que le diga a la mamá: “ya vámonos”. Y “Había una vez, primera parte” con los cuentos de Oscar Wilde: la idea es hacer varias películas con cuentos de la literatura infantil universal, de Wilde, Andersen, Grimm, todos ellos porque ahora los niños no los conocen, sólo ven en la tele súper héroes pero ya casi no conocen las historias de la literatura. Además, tengo una idea para otro largometraje, ya estoy haciendo el guión, que es una película de capa y espada pero con puros animalitos, muy cómica, de aventuras y mucha acción y de romance. Es una historia muy simpática y además creo que las películas de capa y espada siempre van a existir. Ahí están haciendo otra vez las de “Robin Hood” y “Los Piratas del Caribe”, esas historias en cine siempre van a ser muy bien recibidas, y en dibujo animado lo que queremos hacer es algo muy chistoso con acción, pero no violencia sanguinaria tipo japonesa… ya estoy trabajando en ese guión. Tengo otro proyecto de una serie de televisión de un indito mexicano que tiene una mascota que es un cochinito, pero el cochinito tiene alas, la serie se va a llamar “Perico y Mercurio”, porque el niño se llama Pedro pero sus amigos le dicen Perico. Y su mascota, que se la encuentra en un huevo rosado grandote, es un puerquito color de rosa y él le puso Mercurio porque vuela, pero es una serie en la que invitamos a los niños a tener amor y cuidado por la naturaleza: las plantas, los animales, el medio ambiente. Y bueno, muchas ideas.

Espero que cuando yo me vaya y me mande a llamar el Jefe, mis hijos continúen con todo esto, y que sigan llevando a cabo la idea de la animación, que creo que les he infundido y que se logre hacer un México una bella industria con muchos estudios que hagan las cosas bien.


Como podrán darse cuenta, las palabras de Fernando Ruiz son para reflexionar y no tomarlas como un agravio. El dibujo animado en México merece mantenerse. Los animadores necesitan tener una verdadera industria donde se haga presente una competencia sana y productiva.

Después de la agradable plática con don Fernando y de más de tres horas que se fueron volando, nos quedamos con deseos de seguir charlando, reflexionando y soñando con ese maravilloso arte que amamos y que, en México, no se ve por dónde pueda despegar aún con la calidad y reconocimiento que todos quisiéramos. Nos despedimos de Fernando Ruiz con un abrazo y una promesa de vernos en otra ocasión para continuar charlando. Esperamos que esa ocasión llegue muy pronto.

Hasta la próxima y… ¡Anímense a opinar!

6 comentarios:

  1. Es muy cierto, actualmente la animación mexicana solo quiere apantallar, les ponen algunos efectos 3D y creen que ya es una buena animación.

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  2. Y yo que pensé que la primer parte de la entrevista había sido fuerte… ¡Oh!... Aplaudo, aunque muchos lloren, el valor del señor Ruiz para decir lo que en realidad es la animación mexicana. NO HAY INDUSTRIA y para todos aquellos que dicen que sí, una duda: estamos en el octavo mes del año y, ¿cuántas películas animadas, mexicanas, se han estrenado? Algunos dirán: “Ya se han hecho varias”, pero para qué hacer cine si nadie lo va a ver porque no llega a las pantallas. El año pasado para estas fechas cuántas se habían estrenado… Muchos de los que dicen ser los meros meros de la animación, hacen ésta nada más por PURO NEGOCIO y no porque en verdad les guste, así que comparto la idea del señor… ¡Adiós Charlatanes! La animación mexicana no necesita de esa gente, de esos dizque estudios, de esas “grandes e internacionales” escuelas de animación, ni mucho menos de esas instituciones que dicen apoyar al cine y donde sigue el dedazo.
    Las palabras del señor Ruiz, como dicen los Animados, son para que todos hagamos una reflexión sobre lo que está pasando con la animación actualmente y lo que queremos que sea en el futuro. Duras palabras, pero ciertas, si con ellas no nos cae el veinte, entonces estamos fritos.
    Saludos y sin enojarse.

    Y si vemos a la animación mexicana como un enfermo, por la deplorable situación en la que está, velándola, quizá podamos hacer que mejore.

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  3. Los Tres Reyes Magos está en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=d8nFkT1EovM
    Para contextualizar un poco la entrevista.

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  4. buena platica, gracias por haberla compartido, no dejen de escribir, saludos desde yucatan :)

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  5. Excelente platica, alguien podría pasarme el link a la primera parte de la entrevista, no la encuentra por ningún lado, gracias.

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  6. Manuel García:

    La primera parte de la entrevista es la anterior publicación titulada "El Director de cine es un cuentacuentos."


    Saludos,

    Los Anima-Dos

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