lunes, 12 de septiembre de 2016

“Soy el número 16”, cuando la animación se transforma en denuncia




Por María Celeste Vargas Martínez y Daniel Lara Sánchez (Los Anima-Dos)

Hoy les presentamos un cortometraje diferente llamado: “Soy el número 16”. Con una mezcla de técnicas animadas (stop motion y animación 2d), duración de 10 minutos y con música de Alberto Rosas Argáez, Luis Cardona narra la forma en que su vida  cambió el 19 de septiembre de 2012.   El día, el ejército, la policía, la labor periodística de  Luis Cardona, los secuestros documentados por él, la violencia, la inseguridad en el estado… la represión. La sangre, el miedo engendrado en el periodista, el deseo de silenciarlo: elementos que se plasman en  el filme.
          Dirigido por Rafael Pineda “Rapé” y Leopoldo Hernández, filmado con un Iphone 5c y animado por Rafael Pineda “Rapé”, Santiago Pineda, Noé Lynn Almada “La Dama”, Lú Soriano y Alina Rétiz. “Soy el número 16” es  la manera en que la animación se convierte en el documento y denuncia de la violencia  hacia periodistas en México. Hoy, después apreciar el corto… ¡Anímense a opinar! 


“The Life of Death”: cuando la muerte aprende de la vida




Por María Celeste Vargas Martínez y Daniel Lara Sánchez (Los Anima-Dos)
 

La muerte no sólo es el ser feroz e insaciable que cambia el devenir de los días. La muerte no sólo es dolor, temor y miedo.  La muerte puede ser capaz de hacernos  reflexionar sobre ella misma. Esto y más es lo que despierta el cortometraje “The Life of Death”, de la animadora holandesa Marsha Onderstijn. Con animación 2d,  música de Ramon de Wilde, una técnica nada ostentosa, pero con la calidad necesaria, la animadora recién graduada nos demuestra que un buen relato atraerá al espectador… ¡Anímense a opinar!

domingo, 11 de septiembre de 2016

La crítica visión rusa sobre el consumismo y la transculturación



Por María Celeste Vargas y Daniel Lara (Los Anima-Dos)

Desde que conocimos el trabajo del estudio de animación ruso Pilot, nos hemos vuelto admiradores de sus cortometrajes. Y entre tantos que han realizado, nos llamó la atención en especial uno titulado Poumse, realizado en 1990 y dirigido por Mikhail Aldashin, quien también escribió el guion y diseñó los personajes.
            En este divertido filme, podemos ver a un explorador blanco llegando, por medio de un pequeño bote de remos, a una isla habitada por una tribu de nativos, quienes lucen un atuendo muy particular y acorde al ambiente del lugar (aquí, quizá, en el corto se abusa un poco del estereotipo). Al principio, los nativos no parecen tomar en cuenta al explorador, pero cuando éste extrae de la caja que lleva cargando una serie de artículos aparentemente brillantes y llamativos, la situación cambia.
            A lo largo de sus casi cuatro minutos y medio de duración, Poumse resulta una excelente crítica tanto al consumismo imperante en la sociedad occidental, que nos llena de artículos suntuarios e innecesarios, como a la transculturación, proceso que se origina cuando una cultura dominante impone a otra su forma de vida a través de la ideologización o el comercio (como en el caso del corto). Por la fecha en que fue realizado, el filme parece criticar también a la entonces incipiente globalización.
            En cuanto a la técnica, el corto muestra un dominio magistral del dibujo animado como herramienta para contar una excelente historia cómica con su correspondiente matiz de crítica social. El diseño de los personajes y escenarios recuerda el estilo de Bruno Bozzetto, aquél extraordinario animador italiano. El timing es perfecto en los gags, los cuales están articulados a la esencia del relato y no se sienten forzados ni que sobren. Los sonidos ambientales, la música y las voces (que más bien son gritos, risas y sonidos guturales) también guardan una relación armónica con la narración. El uso de los elementos básicos de los dibujos animados (estiramientos, aplastamientos, takes, elementos inverosímiles) ocasiona que el espectador ría a carcajadas pero también reflexione. El final es por demás comunicativo en cuanto a la intención del corto.
            No cabe duda de que el trabajo del estudio Pilot nos demuestra, una vez más, que un relato bien contado es la esencia de cualquier producción animada. Hasta la próxima y… ¡Anímense a opinar!